
Antes de que nadie se escandalice os voy a decir por qué voy a despotricar contra ellas.
Bien, partimos de este punto: todos sabemos que el tabaco es algo malo. Y que es algo malo para el que fuma pero también para los que están por alrededor. Que es muy malo para niños y adolescentes. Vamos, que es muy pero que muy muy malo.
Yo considero injusto que alguien que no fuma tenga que sufrir las consecuencias de que los que estén a su alrededor lo hagan, así que en un principio no tendría que parecerme mal la idea de que se habiliten distintas zonas en lugares cerrados, porque no tienes por qué respirar ese humo de segunda mano. Un poco excesivo me parece que directamente tengas que salir fuera a fumar y ya que te lo prohíban en la calle me parece que empieza a ser abusivo. Que el aire de la ciudad no es que sea ninguna maravilla haya o no haya humo de tabaco en su composición.
Ahora bien, no consideraría válido ninguno de mis propios argumentos si no fuese por una razón: estamos hablando, como ya he dicho, de algo malísimo, a juzgar por las
durísimas imágenes que quieren poner ahora en las cajetillas, y cuya venta sin embargo es completamente legal. Te están vendiendo algo que según nos dicen una y otra vez mata. Fumar mata, rezan las cajetillas. Causa impotencia. Provoca daños en el feto. Y digo yo, ¿por qué el mismo Estado que prohibe fumar aquí y allá no prohibe directamente el tabaco? Estoy convencida de que si fuese una sustancia ilegal el número de fumadores disminuiría. La gente fuma porros y es ilegal, me dirá alguno. Vale, legalización. ¿Por qué no? Si el asunto es que la gente fumaría tabaco aunque fuese ilegal es absurdo prohibir cualquier tipo de droga. Personalmente considero irresponsable que una sustancia cuyo consumo es nocivo sea comercializada.
Desde luego, lo que preocupa al Estado no son las pérdidas que ocasionaría la ilegalización del tabaco a tabacaleras y estancos (¿o sí?), si tenemos en cuenta lo que costó la habilitación de zonas para fumadores y no fumadores en restaurantes y demás servicios de hostelería, que ahora ven cómo la inversión va a ser en vano, después de que fuese aprobada la prohibición de fumar en todo el local, prohibición que según creo entrará en vigor en febrero.
¿Qué sentido tiene todo esto? ¿Tendrán algo que ver los impuestos especiales sobre el tabaco ? A la cabeza me viene aquella
noticia sobre el Ministro de Finanzas ruso, que pidió a los ciudadanos que bebieran y fumasen más para aumentar la recaudación del Estado.
A mí me da qué pensar.